Sin embargo, esta estabilización de la inflación aún no es positiva para los compradores de consumo masivo, pues el gasto de los hogares centroamericanos no es positivo, ya que su volumen contrae un -4%, con incrementos en valor de +1% y pagando un +4% por los productos de la canasta.
Con los precios tan elevados, los compradores buscan y se adaptan para no dejar de adquirir productos de la canasta, al no estar llevando la misma cantidad en cada visita, da pie a una recuperación de la frecuencia de compra del 3%.
Algunas de las razones por la cual el comprador visita más veces el punto de venta es porque se lleva tamaños más reducidos o accesibles para el bolsillo.